sábado, 8 de noviembre de 2008

La Universidad.



Históricamente, la Universidad era el sitio y lugar donde los sabios se reunían para impartir doctrina a los jóvenes aprendices. Un lugar sumamente importante, donde sólo los ricos podían acudir. Basta decir que eran una minoría de la población.


Actualmente, gracias a los avances sociales, gran parte de la población tiene acceso a la educación superior. Eso, desde luego, ha democratizado el conocimiento, pero también ha hecho que la Universidad se devalúe, que parezca asequible, que haya pedido ese carácter excepcional que la caracterizaba. Y es que, aunque no lo parezca y a día de hoy esté generalizado, la educación superior es un lujo del que muchos de nuestros padres o abuelos no pudieron disfrutar.


A día de hoy, con la reforma en el espacio de educación superior, el panorama universitario pivota entre la incertidumbre y la ilusión por homogeneizar el paisaje universitario en Europa. Lo cierto es que esta reforma ha sido tachada por muchos como la entrada del capitalismo en el tejido universitario.El establecimiento de másteres obligatorios, muy caros, son un ejemplo de ello. También que algunas de las cátedras que se impartan en la Universidad pasen a depender económicamente de empresas privadas.


Asimismo se huele a desgana entre la juventud española en lo que ha Universidad se refiere. La mayoría de los jóvenes sólo buscamos un título que nos permita ganarnos la vida en el futuro. Poco importa el espíritu crítico universitario que da sentido a la institución, así como todas aquellas actividades que no son estrictamente académicas: voluntariado, asociacionismo o cualquier otra actividad por la que no haya créditos como recompensa.


¡No seamos pesimistas! Las cifras no son tan malas como podrían parecer un principio. Si por algo nos caracterizamos los españoles es por dar la talla en los momentos cumbre. Los españoles, y los jóvenes en concreto, se movilizan si algo “tira” de ellos. Así ocurrió con el Prestige, donde miles de chicos uniformados de blanco ayudaron a limpiar las costas, o con las manifestaciones contra el terrorismo. Tan mal no estamos…

¿Todo esto es causa o consecuencia? No lo sé. Pero lo que sí es que la metodología de exámenes universitarios yerra. En ella, sólo se valora tener buena memoria, un buen método de estudio, constancia… En otras palabras, tener un culo que aguante horas en la silla de la biblioteca es la clave para aprobar los exámenes de la Universidad española. Otras competencias o habilidades no son tenidas en cuenta. Por ejemplo hablar en público, estar informado, conocer otros idiomas, hacer deporte,etc.

Termino. Sólo pido a la comunidad universitaria que sea consciente del deber que tiene por estar donde está. Ser estudiante no es solo un derecho, es más, si cabe, un deber. Más tarde o más temprano habrá que devolver a la sociedad lo mucho que nos ha dado…

viernes, 12 de septiembre de 2008

La Ley de los Rendimientos Acelerados.


Los economistas lo llaman "crecimiento exponencial". Pero, ¿qué es? Hablamos de rendimientos acelerados cuando llegamos a un momento histórico en el que hay un punto de inflexión en la forma que teníamos de abordar una ciencia.


Me explico: hasta los últimos 20 años la Medicina y Biología evolucionaban de forma lineal, basadas casi exclusivamente en el mecanismo empírico de prueba-error. Esto ha cambiado en los últimos años, Medicina y Biología , así como otras muchas ciencias, se configuran como ciencias de la información. ¿Por qué? Porque se ha conseguido desmembrar esas ciencias en unidades o piezas de información. Ahora, por ejemplo, podemos alterar genes aislados de un cuerpo (suprimir algunos, añadir otros....) o también conseguimos, con los ordenadores, recrear con gran fidelidad el cuerpo humano. En esencia, hemos conseguido entender el lenguaje en el que están escritas estas ciencias.


¿Qué suponen estos avances? Suponen que el patrón de evolución pasa de ser lineal a exponencial, geométrico en lugar de aritmético. Esto supone que en 10 años la Medicina será mil veces más potente a todos los niveles y en 2030 hasta un millón de veces más.


Todo esto hará que sea frecuente que cada vez más nos encontremos con cyborgs (de hecho, ya los hay, por ejemplo, entre los pacientes de parkison o las personas sordas con implantes de cóclea). Ya hay pruebas de "nanobots" con animales. Son unidades mecánicas del tamaño de glóbulos rojos capaces de curarnos desde dentro.


Todo esto hará posible que hablemos de una realidad virtual absolutamente real. De hecho, los nanobots podrán "parar" la información que nuestros sentidos "normales" envían al cerebro para que la sumersión en la realidad virtual sea total. Así podremos, por ejemplo, reunirnos dentro de 50 años con nuestros compañeros de Universidad en la misma clase donde estudiabamos. Todo esto, aunque nuestros compañeros estén dispersos por el mundo o aunque incluso la Universidad ya no exista por haber sido derruida.


¿Cómo puede ser? Lo cierto es que ahora concebir esta idea nos resulta difícil. Pero está previsto que los formatos de realidad virtual como Second Life mejoren progresivamente hasta niveles de realidad virtual increíbles. Y no queda tanto. Algunos expertos creeen que acabaremos pasando más tiempo en realidades virtuales que en la realidad que nosotros conocemos.


Incluso podríamos realizar copias de seguridad de nuestra mente. Así , por ejemplo, si nos damos un golpe y tenemos una amnesia total, solo tendremos que volver a cargar los datos. El problema está en que también se podrán crear replicantes de ti mismo dentro de la realidad virtual. Es una copia de tu mente, pero en el plano virtual él eres tú. La copia es una nueva instancia de ti mismo, tiene tus mismas habilidades, vivencias, información previa, carácter...


Y es que , si un hombre con un brazo biónico o una niña con un implante de oído es humano.... También lo será una persona con cuatro implantes ¿no?,¿y con diez ?¿Y con mil? .... El problema es ¿dónde trazamos la línea?


Termino. Solo terminar diciendo que la pantalla del ordenador que estais viendo, vuestra realidad, no deja de ser reconstrucciones de vuestro cerebro. La pantalla en sí no existe, lo que sí existe son datos brutos que vuestro cerebro reinterpreta dando un color, una forma , etc...


En fin... Que denso es todo esto....

domingo, 27 de julio de 2008

Pasar página...

A continuación os dejo un texto de Paulo Coelho que me ha resultado bastante interesante y clarificador. A ver que os parece:


Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Sí insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.

¿Terminó tu trabajo?, ¿Se acabó tu relación?, ¿Ya no vives más en esa casa?, ¿Debes irte de viaje?, ¿La relación se acabó?. Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente revolcándote en los porqués. en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho.

El desgaste va a ser infinito, porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos encaminados hacia ir cerrando capítulos, ir dando vuelta a la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.

No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos porqué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros.

Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros.

Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que dar vuelta a la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente.

El pasado ya pasó. No esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres tú. Suelta el resentimiento. El prender "tu televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarte mentalmente, envenenarte, y amargarte.

La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones?, ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron?

Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.

Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida.

Rercuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo. Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.

Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr, porque te repito: nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Pero cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete, suéltate.

Hay muchas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.

Esa es la vida!


Paulo Coelho

sábado, 26 de julio de 2008

Comienzo...

Noche de un día de verano.... Es justo ahora cuando nace este blog. La verdad es que no estoy del todo convencido de hacer un blog, eso de abrirme ante una pantalla no me hace del todo gracia. Pero bueno, si sirve para que todos nos conozcamos un poco mejor , bienvenido sea.
La idea es que entre todos nos enriquezcamos comentado sucesos o cosillas interesantes (Vamos que pretendo que pongais de vuestra parte y comenteis cosas, y que no solo yo suelte mi rollo).
El nombre del blog realmente no sé porque lo he puesto. Me gusta el cristal. Suena bien:"cristal". "Vidrio" también suena bien. El cristal es duro pero frágil. Puedes ponerte de pie encima de dos vasos de cristal y aguantarán tu peso, pero ni se te ocurra tirarlos al suelo porque se harán añicos.
A lo mejor no estamos hechos solo de carne y hueso, quizá también tengamos pequeños cristales por nuestra venas. Lo digo porque todos somos más frágiles de lo que nos creemos. De repente un cambio inesperado puede hacer que nuestra vida cambie de sentido : encontrar pareja, la muerte de alguien querido, un accidente, la lotería.... Estamos a expensas de las circunstancias.
¿Hasta que punto controlamos nuestra vida? ¿No somos todos un poco de cristal? Yo también tengo un poco de cristal dentro de mí. Y cambia de color: a veces es verde, como el de las botellas de vino, cuando estoy esperanzado , y otras se ahuma y no me deja ver bien lo que hay fuera.
Afortunadamente hay gente por ahí dispuesta a frotarlo con limpia cristales.
Pues eso , todos somos cristales y juntos formamos la cristalera. Espero que te animes a dejar alguna huella de tu paso por aquí. ¡Bienvenido!